Indrema L600, aquel proyecto fallido

Cuando la generación de los 32 bits estaba en plena decadencia empezó el ciclo nuevamente: las empresas comenzaron  a apuntar sus esfuerzos en máquinas capaces de dejar la quijada por el piso a más de uno; para el año 2001 ya Dreamcast estaba en una posición bastante consolidada y de pronto SEGA anunció casi por sorpresa que dejaría de fabricar consolas de videojuegos, PlayStation 2 estaba afianzándose en el mercado tras los molestos rumores de que la máquina de Sony era bastante difícil de programar lo que muchos pronosticaron un fallo de la empresa japonesa por no ofrecer un kit de desarrollo lo suficientemente sencillo de cara a los programadores como fue el caso de la primera PlayStation, de todas formas eso no fue problema para los siguientes años. Microsoft por otro lado estaba promocionando su flamante Xbox, consola basada en hardware de PC y un kit de desarrollo basado en las bibliotecas DirectX. Nintendo sobrevivía a costa de los ya cansinos pokemones y poco tiempo después nacería una de mis consolas favoritas: Nintendo Gamecube.

Indrema
Indrema, la que venía a retar el imperio de Sony, Nintendo y Microsoft

Detrás de todo esto ocurría tras bastidores un proyecto un tanto diferente, con las especificaciones que traía Xbox se solía escribir en la prensa que la nueva tendencia para las consolas era basarse en el hardware de PC, por muchos motivos: el ahorro de costos de investigación y desarrollo (conocido como I+D), ahorro de costos en la fabricación de componentes y lo más importante: la creación de kits de desarrollo que funcionaran sin necesidad de utilizar hardware especial, esto era especialmente suculento de cara a los estudios de desarrollo. Debo confesar que esta idea me aterraba especialmente, el hecho de que las consolas tuvieran que seguir la misma tendencia del entretenimiento en PC implicaba que tarde o temprano ambos medios de entretenimiento finalizarían fusionándose, recuerdo un artículo que escribió un viejo amigo alabando el hecho de jugar en PC sobre las consolas con un eslogan de la marca de vehículos Audi: “si continuas persiguiendo a tus competidores, jamás podrás alcanzarlos…” dando a entender que las consolas estaban siguiendo la tendencia de compatibles PC.

Afortunadamente las consolas actuales, aunque utilizan componentes en común, son arquitecturas muy diferentes a lo visto en PC, no hay que mal interpretar: la plataforma PC es un grandioso medio de entretenimiento, pero hay que reconocer que el trabajo actual de los programadores en consolas es soberbio en cuanto a optimización y aprovechamiento de hardware, debo reconocer que el mercado de los PC, salvo contadas excepciones como es el caso de Blizzard y Bioware esta siendo bastante desaprovechado, no estoy muy claro si por limitante en las APIs de desarrollo como DirectX u OpenGL o porque de verdad los programadores de títulos en PC son más vagos, quien sabe, pero estoy seguro que una NVIDIA GTX 590 puede dar mucho más de si misma si se aprovecha correctamente, aunque las consolas actuales no alcanzan la potencia de computadores modernos si que se les acerca en muchos aspectos.

Indrema L600
Aunque parezca un reproductor de DVD normal, así lucía el primer prototipo que vi de Indrema L600

Volviendo al año 2001, recuerdo que me enteré en una revista dedicada al sistema operativo Linux que estaba en proyecto una consola de “nueva generación” un tanto diferente, estoy hablando de la Indrema L600, L600 hacía referencia a  Linux por el sistema operativo que llevaría la consola y 600 porque llevaba un procesador Pentium 3 a 600 Mhz, para el año 2001 una consola con esa velocidad de procesador era poco más que un monstruo, Dreamcast cuenta con un Hitachi SH4 a 200 Mhz y  PlayStation 2 con un Emotion Engine a 294.9 Mhz, además de esto la consola podía en teoría grabar programas de televisión en su disco duro interno de 10 gigabytes, encima el proyecto contaba con 64 megabytes de memoria RAM y un chip de video NVIDIA Geforce 2GTS. John Gildred, líder del proyecto junto a cincuenta personas anunció que existía un prototipo funcional de la consola, fue en ese mismo año cuando se anuncio la comunidad IDN (Indrema Developer Network) la cual fui parte junto con algunos colegas del instituto por muy poco tiempo.

El modelo de negocio de Indrema era bastante incomprendido para la época: una consola Open Source donde el kit de desarrollo era de libre descarga, el sistema al estar basado en Linux era de suponer que las herramientas de desarrollo eran propias del sistema del pingüino y así fue: el compilador era GCC, la API (Application Programming Interface, Interface de Programación de Aplicaciones) gráfica era OpenGL + Mesa y la API de sonido OpenAL, si se era parte de IDN se podía desarrollar juegos que posteriormente pasarían por un control de calidad gestionado por la propia empresa fabricante de la consola. Intrema también tendría el modelo de negocio tradicional donde las third parties se dedicarían a programar sus juegos, en esencia la Indrema L600 era como lo que quería Sony con Net Yaroze pero utilizando la consola real y sin limitaciones.

Indrema L600
El segundo prototipo que vi, bastante más feo pero al menos mostraba el mando

Todo parecía genial hasta que de pronto el proyecto cerró y la comunidad IDN se dio de baja con un anuncio donde el responsable del proyecto se disculpó con todas las personas entusiasmadas. John Gildred anunció que el proyecto fue inviable por falta de patrocinio y de empresas interesadas en él, en realidad era demasiado bueno para ser verdad y supongo que las grandes no les convenía una consola que diera tantas facilidades y libertades a la hora de desarrollar juegos, así que no me extraña que alguien detrás de algún gigante del hardware haya hecho algo para entorpecer el nacimiento de esta idea, se conocen dos modelos distintos de Indrema L600 que circularon mucho por la red y por la prensa de la época pero el proyecto quedó en humo y mucho se dijo, no se exactamente cuales eran las expectativas de Gildred con respecto a Indrema pero se hablaba hasta de intercambiar el chip de video para hacerle upgrade al hardware. Indrema L600 quedó en el olvido bastante rápido y enseñó a muchos que proyectos como Phantom (que sí vió luz, aunque de una manera bastante marginal en algo muy extraño llamado lapboard que no se si tenga que ver con videojuegos); si no se define bien a que target va dirigido y que finalidad tiene el proyecto muy probablemente acabe como la consola de Gildred: en humo.

El dinero que estaba ahorrando para comprar la Indrema L600 lo gasté en comics y en un libro de ilustraciones de Evangelion, lo dicho.

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